Orígenes de los albaranes autocopiativos

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El paper de calcar

Hace ya décadas que se trabaja con albaranes autocopiativos para entregar copia a cliente y empresa.

Pero quienes ya tenemos más de 40 años todavía recordamos haber visto papel de carbono (papel de calcar) en algún despacho antiguo.

Se trataba de unas hojas negras, que básicamente eran una película muy fina de carbono. Se ponían entre hoja de papel (original) y hoja de papel (copia). De modo que al escribir en la hoja superior, la presión provocaba que el carbono del papel de carbono se copiara en la hoja de abajo.

¡En la práctica era un lío!

Los usuarios se ensuciaban los dedos de tinta, tenías que tener cuidado de no dejar huellas en los papeles, no se podían comprar en formato cuaderno (talonario),…

Además, la información quedaba marcada en los papeles de carbono descartados. 

Por tanto, aparecía un problema de seguridad según qué tipo de formularios.

Llegan los albaranes autocopiativos y salvan la jornada

A mediados del siglo XX se inventó el papel sin carbono y con ello se impuso el formato de los talonarios autocopiativos.

¿Y qué es el papel sin carbono?

Se trata de un sistema donde las hojas están recubiertas de dos tipos de sustancias químicas distintas:

  • un revestimiento frontal
  • un revestimiento posterior

Estos productos químicos se encuentran conservados en cápsulas minúsculas.

Cuando presionas con el boli en la hoja de arriba (el original), se revientan las microcápsulas.

Y reacciona el recubrimiento de la hoja de arriba (original) con el recubrimiento de la hoja de abajo (copia), copiando al momento todo lo que escribas.

Las microcápsulas son tan pequeñas que la impresión obtenida en las hojas de copia es muy precisa.

Talonarios autocopiativos: original y cópia

¿Todavía se utilizan los albaranes autocopiativos?

La respuesta es sí.

Mucho más de lo que parecería.

Actualmente, todo el mundo utiliza smartphones, tablets,… y parecería que las aplicaciones deberían sustituir el uso de los albaranes autocopiativos.

Pero la realidad no es esa.

Muchos negocios utilizan talonarios autocopiativos personalizados, ya que son muy prácticos.

Es una forma rápida y efectiva de tener original y copias en un momento.

El uso de dispositivos digitales por parte de repartidores, mensajerías, etc. ha reducido la necesidad de talonarios autocopiativos en este sector.

Y sin embargo, el coste de los sistemas digitales a menudo supera las ventajas que puedan aportar.

Por eso, muchas PYMES y autónomos optan por los tradicionales albaranes autocopiativos.

Albaranes autocopiativos numerados
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